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sábado, julio 21, 2012

Naranja

— ¿Vas a dejar eso ya?

La desesperación en esos momentos, era sinónimo de ChangMin. Estaba hasta el tope.

Era el día de descanso y a YunHo, su sexy, sensual y hermoso novio, se le ocurrió tirarse sobre su plano pero provocador trasero, y jugar videojuegos hasta que las huellas digitales se le desaparecieran.

Bastardo.

Y él que ya había arreglado todo para un día súper cursi—con grandes posibilidades de sexo, es decir—y ¡no!, en lugar de eso se encontraba allí, sentado, comiendo palomitas duras esperando a que aquel se dignara a hacerle caso.

YunHo puso pausa al juego, volteó y, sonriente, depositó un fugaz beso sobre los labios de ChangMin.

¡Maldita sea!

—Está bien, continúa.

Era tan débil, joder.






— ¡No!, maldito ¡no escaparas de mi!

El cuerpo del líder se balanceaba de un lado a otro, imitando los movimientos que quería que su personaje hiciera, no servía de nada pero resultaba divertido.

Un último disparo se oyó, y una risa burlona seguida de grandes letras que informaban "You are dead", al fin aparecieron.

—Oh, rayos...—aventó el control y se tumbó sobre el sillón— ¿qué hago ahora?

Su usual mente de jugador compulsivo le recordó que nunca estuvo solo en la casa, aunque así pareciera. Comenzó a buscar a ChangMin. Mejor dicho, gritó cómo guacamaya siendo violada desde donde estaba, por que se encontraba muy "cansado" cómo para levantarse.

— ¡ChangMin, ooh ChangMin!~~

Pero nadie respondió a sus abominables suplicios.

Enfurruñado por tener que despegar su trasero del sillón, se levantó yendo al lugar donde había más posibilidades de encontrar a su novio.

La cocina.

Tan sólo tuvo que abrir la puerta para que un ChangMin, con la cara llena de quien sabe qué cosa comestible le recibiera.

— ¡Ahp!, holap Yumbop.

— ¡ChangMin!, no hables con la boca abierta.

—Lo sientop... ¿quep?

—Nada, nada—no se había equivocado, no. Él nunca se equivocaba ¿me oyeron joder?, ¡nunca!

El mayor se acercó y abrazó a ChangMin por el pecho, entrelazando sus manos en la espalda.

—Te quiero ChangMin.

—Yop tammben hyungg—tragó por fin el bocado—y mucho pero, ¿podrías soltarme por favor? estoy comiendo.

—Ah, está bien.

Eso sorprendió a YunHo, sabía que ChangMin por fin quería quitarle su sagrada virginidad—en realidad, desde hace mucho quería dársela—y ese era el día perfecto. Tuvo miedo, por eso se refugió un rato en su mundo virtual, y ahora qué decidido quería, ¿qué le pasaba a su tipo?

—Voy a salir un rato.

— ¿Vas a salir?—la voz más melosa y preocupada emergió sin proponérselo, ¡¿qué mierda estaba pasando?!

—Si, MinHo me llamó y al parecer también es su día de descanso.

YunHo bajó la cabeza, mientras ChangMin mordisqueaba un "no sé qué", que no quería ser digerido.

—Ah, ya veo—si su novio quería salir, bien. Pero, ¿porque con ese niño que se le pegaba incluso para ir al baño?

— ¿Y tú que harás?

Una idea removió su cerebro. Si, un plan.

—Voy a quedar con un amigo—dijo simple, tomó una naranja e hizo el amago de salir dando la espalda a ChangMin.

— ¿Que...amigo?

Bien, había funcionado.

— ¿Recuerdas a KaRam, el dulce niño de D-Na?—ChangMin de inmediato arrugó el entrecejo y YunHo no podía estar más feliz.

— ¿Porque con él?, ¿Y HeeChul, DongHae, BoA?, ¿qué hay de JongHyun?, ellos también tienen tu amistad YunHo, y a él apenas lo conoces.

—Por eso mismo ChangMin—le iba a dar una mordida a lo que tenía entre manos pero recordó lo que era y desistió—el chico me pidió vernos y siempre es bueno conocer personas, ¿no?—ahora estaba frente a ChangMin, haciendo rodar su fruta entre los dedos.

—Sí pero no está bien descuidar tus amistades antiguas.

—No lo hago, hace poco los vi, por cierto no me esperes si es que llegas antes de las 3—se dio la vuelta de nuevo.

Funcionaba, funcionaba.

—No—unas grandes manos aprisionaron su cintura y la naranja cayó sin remedios—no te vayas, quédate aquí. Conmigo.

— ¿Y MinHo?—si iba a ganar, lo haría bien, muy bien.

—No importa—excelente respuesta Shim ChangMin—pero, ¿y KaRam?—si los celos fueran un tono de voz, ChangMin lo tendría.

—Importa aún menos.

YunHo volteó su cuerpo y pasó los brazos alrededor del cuello del otro, si. Siempre ganaba.

—ChangMin, te amo—sus labios se rozaron y luego fueron sus frentes.

— ¿Lo has hecho a propósito, verdad?

—Quizá si, quizá no.

Las manos se posaron más firmes sobre las caderas y la cintura de YunHo.

—Yo también, ¿sabes lo que se siente ser menos importante que un videojuego?

YunHo rió, si, en algún momento lo supo.

—No, pero si se lo que se siente ser menos importante que la comida.
Sus sonrisas se besaron y sus ojos se adoraron mutuamente.

—Entonces... ¿si habías quedado con MinHo?

— ¿Y tú con KaRam?

—No, sólo quería que te quedaras.

—Y yo que me hicieras caso, ni siquiera tengo el número de MinHo.

—Ni yo el de KaRam, seremos idiotas...

Los labios se buscaron nuevamente, y las manos sobre cuerpo ajeno deseaban piel en lugar de tela.

Si, mutuamente eran más importantes que los videojuegos y la comida para el otro.

Y la naranja, seguía en el suelo.






Absurdo, absurdo. Tan absurdo~, estaba por allí. 
De las primeras cosas que escribí. O algo cercano a eso.

miércoles, marzo 02, 2011

Declaración

— ¿Sabes hyung?, te amo.

Aquello no se lo esperaba. Sin embargo la persona que escuchaba detrás de la pared si.

Maldito KaRam…

—KaRam, yo…—el nerviosismo en el pelinegro no podía notarse más, ¿que debía hacer?—estoy muy halagado pero yo no puedo…

—No va a corresponder a tus sentimientos.

Una voz grave interrumpió la no tan privada plática, y de inmediato sintió un fuerte brazo apretándolo hacía un cuerpo, rodeándolo por el cuello.

—Nunca lo haría.

Los ojos de KaRam mostraban turbación, y sabía que debía hacer algo. Pero volteó, y lo vio.

—ChangMin…

—Así que vete quitando esas ideas de tu cabeza, niño—un largo dedo golpeó la frente de KaRam con desprecio—YunHo, es mío.

Los ojos del pequeño miraron a ChangMin con horror, para luego buscar los de YunHo pidiendo una negación.

Una que no hubo.

Tan indefenso y tonto cómo se sentía, no podía decir nada ni negar lo obvio y cierto. ChangMin era su pareja.

— ¿Hyung?—la vocecita que apenas se escuchó, quebrada y débil debido al shock, hizo sentir a YunHo culpable.

—Yo…lo siento KaRam, pero es verdad, ChangMin y yo…

—Somos esto.

Había jalado a YunHo por la mejilla, volteando su rostro levemente, y sin avisar e interrumpiendo la disculpa, lo besó.

No fue piadoso y logró hacer gemir al otro.

Que viera, que lo comprendiera, que lo disfrutara incluso, pero que no se atreviera nunca a tocar a su YunHo.

Cuando el mayor recuperó algo de cordura, e ignorando la saliva que caía por sus labios, apartó al menor suavemente, —y esto porque su fuerza no era suficiente para hacerlo de modo salvaje—.

—Uff, al parecer se ha ido—no recibió respuesta— ¿YunHo?

—Maldito, bastardo, ¡insensible!, ¡¿como te atreves a hacerle esto, eh?!, ¡¿que va a pasar con el pobre de KaRam, acaso no piensas?!, ¡eres imposible Shim ChangMin!

Sonrió al ver cómo YunHo se alejaba gritando improperios y maldiciones.

Ese ogro, ese sexy hombre con humor de los mil demonios cuando se enojaba, era suyo. Sólo suyo.

Y eso era algo que KaRam debía entender.

— ¡Cero sexo por un mes!

— ¡¿Que?!

Bueno, había valido la pena.